«En 2013 podremos operar ya con cuentas corrientes y tarjetas»

Entrevista a Peru Sasia, Director de Fiare, en el diario Gara.

La banca ética existe. Está muy lejos de el sistema financiero especulativo y que ha provocado la crisis económica. Peru Sasia, director de Banca Etica Fiare, afirma que en 2013 culminará el proceso cooperativo con Banca Popolare Etica y podrán actuar «con cuentas corrientes y tarjetas». Lo que hace once años fue una utopía de un grupo de personas, hoy es una realidad asentada con otras maneras de actuar.

Lo que hace once años parecía una utopía, se esta convirtiendo y asentando en una realidad. Banca Etica Fiare se integrará como cooperativa de crédito en Banca Popolare Etica de Italia. Un instrumento financiero que se mide por otros conceptos que los de la banca tradicional y que, si hace once años podía ser considerada como «una buena obra de unas buenas personas», hoy con la crisis económica, recupera a los ojos de mucha gente, si no los tenía hasta este momento, su protagonismo.

¿En qué momento se encuentra el proceso de integración entre Banca Etica Fiare y Banca Popolare Etica?

Podemos confirmar que está blindado políticamente. El año pasado ambos consejos rectores aprobamos iniciar el proceso de integración. Este año hemos blindado el proceso a nivel social, que para nosotros es muy importante. La primera asamblea estatal fue en Rivas, en Madrid. Nos reunimos más de 300 personas, desde Canarias a Galiza con la mitad del consejo rector de Banca Popolare Etica para presentar el plan de viabilidad que hemos elaborado en su trazo grueso.

¿La crisis pone algún obstáculo para avanzar en ese proceso?

Fue respaldado por amplísima mayoría. En mayo pasado, además, tuvo lugar la asamblea de Banca Popolare Etica en Roma y más de mil personas, entre presentes y representados, avalaron este proceso de integración. Se aprobaron modificaciones en su reglamento para permitir la incorporación de bases sociales de la Unión Europea. Se van completando los pasos.

¿En 2013 la cooperativa permitirá ya abrir cuentas corrientes y hacer pagos con tarjeta?

Sí. El plan de viabilidad fija una serie de oficinas de partida, el establecimiento de operaciones financieras propias de banca privada, que es una de las consecuencias que va a traer el proceso de integración. Durante el 2013 se podrán abrir cuentas corrientes, banca por internet, operar tarjetas. El plan de viabilidad marca objetivos previsibles, justifica la viabilidad y exige, a la vez, inversiones.

¿Tiene el visto bueno del regulador financiero?

Se han presentado al Banco de Italia de forma no oficial. El proceso sigue a los ritmos previstos. Esperamos llegar en la integración social a la asamblea de mayo de 2013 en la que acudamos ambas bases cooperativas. Entonces, se renovará el consejo de administración de Banca Popolare, se eligen consejeros y ahí deberíamos incorporar personas del área Fiare en el conjunto de la estructura de gobierno de Banco Popolare Etica.

Desde el punto de vista más práctico ya estamos realizando la transferencia de nuestras participaciones a participaciones de la cooperativa de crédito y estamos cerrando los últimos elementos del plan de viabilidad. Partiremos con la oficina central en Bilbao, con plena operatividad, y tendremos otra en Barcelona y Madrid.

¿La captación del capital social necesario para seguir en este proceso se ha logrado?

Vamos creciendo a buen ritmo como consecuencia del proceso. Como capital nos habíamos marcado el objetivo de 3,7 millones final de 2012, y algo muy raro tiene que pasar para que lleguemos a los 4 millones. A la asamblea de mayo, llegaremos con más de 4.000 personas y organizaciones socias, lo que nos permite un músculo interesante con la que está cayendo.

¿Tiene que validar el proceso el Banco de Italia?

Tiene que aprobar el plan de viabilidad e informar al Banco central Español. Con Fiare llevamos cinco años operando como agentes de Banco Popolare Etica. Tenemos operaciones significativas, con una financiación por 29 millones. Que pasemos a operar como entidad establecida y no como agente, es una garantía que a la entidad de vigilancia le debe interesar.

¿Está satisfecho con esta trayectoria y con este proyecto?

Mucho. Mirando hacia atrás, comenzó a pensarse hace más de diez años. De constituirse como una entidad financiera, y ser agente de la italiana, llevamos cinco años. En términos estrictos, como se han venido entendiendo hasta ahora las transacciones económicas, habremos sido poco agresivos, no hemos crecido mucho ni hemos ido al nicho de mercado con rapidez y contundencia. Sin embargo, estamos construyendo un proyecto de otra manera. Va a contracorriente y requiere de la reconstrucción de un nicho cultural, de empezar a entender las cosas y las finanzas de otra manera. Empezamos en el 2001 diciendo que íbamos a montar una alternativa financiera. Entonces, nos preguntaban qué tenía de malo el sistema financiero vigente. Empezamos a construir otra cultura con la que estamos predicando otro enfoque distinto, pero la gente no quería ver lo que pasaba. Ahora resulta más fácil explicar eso en plena crisis y cuando los bancos han sido sus protagonistas directos.

¿Permanecerá esa idea inicial?

Seguimos controlando eso, porque crecer o no crecer tiene connotaciones inequívocamente neoliberales. Nuestro proyecto es un desarrollo horizontal entre dos bases sociales de distinto origen europeo, es una transnacionalización en las antípodas de lo que es el sistema neoliberal. Esa confluencia no parte de un despacho en no sé donde, sino de las bases sociales implantadas que han realizado un camino lento en términos neoliberales, pero alternativo y basado en la unión y la suma de las personas y las organizaciones sociales.

¿Son unos visionarios?

No. Cualquier ciudadano de a pie sabiendo ver los indicadores y haciéndose las preguntas adecuadas se podían haber dado cuenta. Nada crece indefinidamente. Todo el sistema está montado sobre una estructura piramidal basada en algunos casos, como los precios de viviendas y bajo la idea de crecer y crecer. Lo sabía mucha gente. Otra cosa es pensar si en nuestra sociedad existen gentes, organizaciones e instituciones dispuestas a pensar a medio plazo. No queda ninguna. Unos, por la campañas electorales y otros, los directivos, por dar el pelotazo. Cuando te pones a pensar en el medio plazo, en la sostenibilidad, ves que este modelo actual es un desastre, tenemos que hacerlo mejor.

Quienes nos dijeron que había que cambiar todo esto, resulta que han dado un giro, sí, pero de 360 grados.

Quien quiera interpretar esto desde una perspectiva económica, se equivoca. Hay que interpretarlo en claves de poder e influencia en nuestra sociedad. Quienes están tomando las decisiones en la escala macro, la que esta arriba y que no tiene sujeto, y que oralmente es difícil, te anima a no pillar a nadie. Es algo que no tiene sujeto. Lo que hay son operadores que mueven cantidades ingentes, moviéndose a velocidad electrónica y que negocian primas de riegos, etc que generan consecuencias como los recortes salariales y gente que es expulsada del mercado de trabajo. En cambio, iniciativas como la nuestra, y otras muchas que hay, tratan de generar circuitos de autonomía que se puedan sacudir, sin pecar de ser demasiado ingenuo, en alguna medida de las lógicas que vienen de la escala macro. Son de las pocas bazas que nos queda a la ciudadanía para rescatar los proceso de regeneración social, que en la actual concepción de están lejísimos de nosotros.

¿Defiende la lógica de la contracorriente?

Es un buen ejercicio, pero cansa, como decía Bertrand Russell, si te paras retrocedes. Y no se puede hacer solo. Es importante, porque hay algunas llamadas que se mueven en el ámbito del discurso dirigido al individuo, de la ética individual, como cuando nos dicen sea usted bueno, vivió por encima de sus posibilidades o sea austera porque vienen mal dadas. El sistema ideológico no es inocente, nos quiere individualizados e incomunicados, que tomemos decisiones de consumo sin hablar sin deliberar ni debatir. Las propuestas a contracorriente hay que construirlas colectivamente. Por eso los procesos de construcción colectiva generando circuitos de autonomía y autogestión económica tienen un valor importante, además del simbólico, y en muchos casos valor económico. Nos dirán que estas alternativas son pequeña cosa, pero los que han recibido a ritmo de un millón en créditos al mes de Fiare, que les negó la banca tradicional, no creo que piensen que es poca cosa.

¿Cuántos socios tiene Fiare?

Tenemos los 3.200 socios, entre personas y organizaciones. Por cada diez personas, una entidad, como en Italia. Tenemos 3,2 millones de capital social. En ahorro, hemos captado 31,3 millones, y en préstamos totales históricos estamos a punto de llegar a 30 millones. El crédito vivo está en este momento en 15 millones y la morosidad es insignificante, muy por debajo del 0,5%, cuando la media del mercado se mueve entre el 7% y 8%.

El nobel y precursor de los microcréditos en India, Muhammad Yunus, dijo cuando visitó Bilbo que los pobres pagan mejor y antes que los ricos. ¿Es así?

Sin duda, los que han dejado de pagar son personas con grandes capitales y grandes empresas.

Por último, ¿Fiare tiene futuro?

Cada día es más posible. Hoy, se nos acercan agentes significativos. Estamos asumiendo una responsabilidad importante.

«No construimos una sociedad sostenible»

¿Qué piensa de la bancarización de las cajas vascas que vieron a Fiare al inicio como un intruso porque eran las que presumían de ese papel social?

Siempre decimos, cuando se habla de responsabilidad social o cualquier aproximación que cada uno quiera adjetivar a sus procesos, que si son procesos cuyo sostenimiento se debe a que son buenas cosas para buenos tiempos, vamos mal. Porque luego aparece la lógica diabólica, porque cuando hay menos dinero disponible, hay más necesidades. Menos dinero, menos beneficios, menos disponibilidad y más demanda, así ocurre. Articular una lógica bajo esa esfera confirma que no estamos construyendo una sociedad sostenible. El poder económico prefiere agentes económicos no tutelados, que vayan al mercado, que tengan inversores. La única forma de frenarlo es imponiendo un movimiento que le haga frente desde el principio político y la reflexión del bien común.

¿Nos hemos dejado engañar?

Y nos gusta que nos engañen. En todo este discurso, no digo bajo ningún concepto que los ciudadanos seamos las víctimas. No es lo mismo el director del banco que engaña a una persona mayor, que el que conscientemente se mete en una operación de especulación, comprando acciones en bolsa, sin analizarlas antes. Hay un proceso cultural que cae en un terreno abonado, hablar de crecimiento, austeridad, consumo responsable… no es un discurso del 2008 con la caída de Lehman Brothers, sino que viene de antes. Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, y nos ha encantado.

¿El poder de los grandes bancos han silenciado esta situación de crisis a la que estábamos abocados?

Sí. Hay una realidad irrefutable como es que el sistema económico actual necesita el crecimiento para seguir viviendo. Quiere decir consumo, para poder seguir ganando más y más. Además quiere a consumidores irreflexivos relacionados con el éxito.

Entrevista a Ugo Biggeri, Presidente de Banca Popolare Etica

Entrevista publicada en el diario Expansión el 5 de marzo de 2o12. (Documento en pdf)

Banca Popolare Etica nació hace 13 años en Italia, opera como cualquier entidad financiera salvo que únicamente financia iniciativas socio-económicas con fines sociales y medioambientales con los recursos de sus ahorradores. Precisamente por ello, sus principios se basan en la transparencia, derecho de acceso al crédito y eficiencia. Su presidente Ugo Biggeri ha visitado Euskadi para participar en el Seminario Internacional del Cuarto Sector, organizado por Innobasque, y también para avanzar en su acuerdo de fusión con Fiare, el proyecto de banca ética surgido en el País Vasco en 2003, que permitirá a la entidad italiana expandir su proyecto en España.

Banca Popolare Etica nació en 1999, mucho antes de la crisis financiera, ¿en qué medida se ha visto afectada?
La crisis no ha parado un crecimiento que ya estaba siendo fuerte, ya que desde 2008 hemos duplicado nuestro volumen. Quizás incluso nos ha podido favorecer. Hemos cerrado 2011 con un 24% más de crédito y un 12% más de ahorros. Somos competitivos, aunque de una manera diferente al resto de entidades. En Banca Etica se da un interés bajo, pero también el coste es menor para quien accede al crédito.

¿La crisis ha sido, entonces, un empujón para la entidad?
Quizás sí, porque antes solo el ahorrador responsable se preguntaba dónde iba su dinero, y hoy se lo cuestiona mucha gente. Los ciudadanos han comenzado a pensar que quieren unos bancos más cercanos, democráticos, transparentes, y que no solo tengan una rentabilidad económica, sino también social. El movimiento Ocupa Wall Street ha hecho pública una lista de lo que pediría a una banca alternativa, y esas reflexiones ya nos las hicimos en 1994 cuando nació la idea de Banca Etica.

Su objetivo es dirigir el ahorro hacia iniciativas sociales. ¿Están aumentando las peticiones de financiación?
Sí, porque el resto de los bancos da menos crédito. En Europa se piensa que la economía del tercer sector, la que tiene una finalidad social y ambiental, es una economía marginal, pero esto no es cierto. En Italia supone el 5% del PIB, e imagino que en España será similar. Banca Etica trabaja con este sector y seguimos en pie, porque no hablamos de beneficencia, sino de empresas con actividad económica que crean un valor social. Quizás sea frágil en cuanto que tiene poco patrimonio, sueldos bajos o actividades en sectores que no se consideran estratégicos, pero es más resistente en tiempos de crisis. Si un empresario pierde un año tras otro, cierra, mientras que una empresa con finalidad social, al no perseguir una rentabilidad, en situaciones de dificultades económicas sigue adelante. Nuestros fallidos no llegan al 1%, mientras que la media de la banca en Italia es del 5,8%. Esto indica que son mejores deudores que aquellos de la economía tradicional.

Algunos argumentos de la banca ética los está asumiendo en su comunicación la banca comercial: transparencia, participación, solidaridad. ¿Cree que es una nueva forma de operar o marketing?
Es un indicador positivo porque quiere decir que sus clientes lo están demandando. Pero también habría que examinar cada caso, porque podrían ocultarse estrategias de márketing, ya que todos los bancos no son iguales. En Estados Unidos y en Gran Bretaña se está desarrollando el movimiento move your money, que promueve mover el dinero de los grandes bancos a los credit junior, cooperativas de crédito y entidades territoriales. En Italia, como en España, hay bancos que operan en los mercados internacionales y otros que financian actividades locales. Si un banco quiere distinguirse del resto con inversiones locales es positivo, pero no es banca ética. La transparencia es importante: cómo se hacen las inversiones, dónde van, incluso las cifras macro, pero normalmente todo esto casi nunca se ve. La banca ética no va contra el sistema, sino que se preocupa para que las decisiones que hay detrás del ahorro sean lo más claras posibles.

Innobasque ha promovido el Consorcio del Cuarto Sector que entiende la economía teniendo en cuenta fines sociales. ¿Es un paso hacia un nuevo modelo económico?
Desde luego es un paso, pero vivimos en un momento contradictorio. Un ejemplo es Basilea III, que es una victoria de las entidades que han causado la crisis, desplazando a quienes se ocupan de innovación y de economía real. Los bancos se animan a invertir en los mercados financieros, en vez de centrarse en el crédito, porque reduce el riesgo, absorbe menos patrimonio y atenúa los controles de vigilancia. Si se hacen las reglas así, es un desastre. Pero el aspecto positivo es que por fin se ha empezado a hablar de la responsabilidad de la empresa, que o se hace para bien o no tiene sentido. Estas formas de relación entre la economía sin ánimo de lucro y la tradicional avivan el espíritu innovador, redescubren el valor de las relaciones y es una posibilidad de desarrollo interesante. La economía del cuarto sector tiene ventajas, pero también un inconveniente, que si no eres serio, antes o después caerás. Por ejemplo, Banca Etica tiene una vulnerabilidad mayor frente a otras entidades. Si un gran banco invierte en armas nucleares, no tendrá ningún castigo de sus clientes porque seguramente la mayoría ni lo sepa. Pero si una banca que quiere ser ética y transparente se equivoca al hacer una financiación o inversión, su reputación se pone en entredicho.

¿La posible fusión con Fiare supondrá la expansión de Banca Etica en Europa?
Fiare ha elegido Banca Etica y hay un contrato de agencia firmado por el cual cuenta ya con 3 millones de capital social, 30 millones en captación de ahorros y 23 millones de crédito concedidos. Que llegue a ser una actividad real bancaria en España va a depender de cómo lo vean los socios. En unos meses lo podremos decir. Para Banca Etica es una oportunidad de expansión y para Fiare poder comenzar con alguien que ya funciona, porque hoy en día es muy duro crear un banco.

Preside una entidad financiera, ¿qué opina de la limitación de las retribuciones a los directivos de bancos que hayan recibido ayudas?
Muy positivo. En las finanzas éticas, de media, hay una relación de 1 a 10 en salarios entre un empleado y el consejero delegado. En Banca Etica, la relación es de 1 a 5. Mientras que estamos acostumbrados en el resto de entidades a unos niveles de 1 a 1.000. El director general de Banca Etica cobra 130.000 euros brutos y mi retribución es de 70.000. Es diferente al resto de los bancos, pero más que suficiente para vivir.

Entrevista a Peru Sasia, Director de Fiare.

Entrevista del diario Gara en la que Peru Sasia, Director de Fiare, repasa la actividad en 2011 y explica la unión con Banca Popolare de Italia para consolidar la cooperativa de crédito.

Banca Ética Fiare avanza en su consolidación como una cooperativa de crédito. En 2012 se fusionará con Banca Popolare de Italia para actuar desde el 2013 como una cooperativa de crédito. Para 2012, espera mantener un crecimiento «positivo».

¿Cómo cierra Fiare 2011?

Está cerrando la fase cero. 2011 ha supuesto no concluir, porque hay territoriales están articulándose en el proyecto, pero básicamente estamos en todo el Estado español. Lo importante es el eje social, como una herramienta colectiva articulada en torno a personas y organizaciones, y acabamos el año con la ideas claras, con la convicción de que estamos construyendo el proyecto como merece la pena construirse y recibiendo de la crisis lo que recibe la mayor parte de la gente normal y tratando de responder.

¿Cuánto crédito han entregado en este año difícil?

Estamos acabando el año a un ritmo de concesión de créditos de un millón al mes. Es tremendo. Desde el punto de vista alternativo de un proyecto de economía solidaria, conseguir redirigir un millón a proyectos de regeneración de cantidad de víctimas de esta crisis y la sociedad en general, es un ritmo importante. Es cierto que es una cantidad diminuta si lo tenemos en cuenta con los «mostruos financieros», pero nuestra vocación no es esa ni ahora ni nunca.

¿Satisfecho?

Sí. Porque no hemos tenido bajadas en el ritmo del ahorro que la crisis, en nuestro caso, también podría haber producido. No ha traído eso, sino al contrario, porque hemos aumentando el ritmo de incorporación de ahorro y donde tenemos el reto es en el capital social que ha seguido creciendo. Nos hemos situado en el conjunto del Estado español en tres millones, de los que la mitad corresponden a Euskal Herria. Cada día tenemos más claro que el proyecto Fiare de Banca Ética merece la pena, se puede hacer y llevarlo adelante con solvencia.

¿A cuanto asciende el volumen total de los créditos concedidos por Fiare?

A 27 millones de euros. La crisis ha traído más demanda de crédito y más fragilización de la demanda de crédito, porque la situación económica genera más vulnerabilidad en la gente. Afrontar devoluciones de crédito se vuelve más difícil, pero no tenemos morosidad. No llegamos ni de lejos al 1%. Estamos tranquilos por esta parte.

¿Hay bajón de demanda de crédito por la crisis?

No. Nos lo hubiésemos esperado. Nuestra clientela de ahorro es gente fragilizada, no hay retiradas de ahorro. En ahorro creceremos en 4,5 millones, inferior a la demanda de crédito, pero tendremos un remanente de unos 31 millones al finalizar este año.

¿Ha sido positivo 2011 para el proyecto de Banca Ética Fiare?

Nuestro objetivo irrenunciable era tener lo más claro posible nuestra organización a nivel estatal, y está conseguido. La fase siguiente supone operar con licencia en todo el Estado español como cooperativa de crédito que ofrezca productos bancarios, cuentas corrientes a la ciudadanía. Nos hemos planteado la integración en la Banca Popolare Etica de Italia. Llevamos más de cuatro años estudiando la hipótesis de una cooperativa a nivel europeo como punto de aterrizaje de nuestro proyecto. Trabajamos como agentes de Banca Popolare de Italia y hemos decidido fusionarnos con ellos. Han recibido nuestra decisión con agrado y tenemos la declaración política para dar pasos de integración para actuar como una cooperativa de crédito con todas las bendiciones administrativas y legales. En 2012 aclararemos las cuestiones de viabilidad del proceso y trabajaremos en una cooperativa de crédito con licencia.

¿Está decidida la fusión con Banca Popolare?

Sí. Es un proceso que abre otras estrategias y alternativas con los movimientos sociales, porque este proyecto pasa a ser un proyecto del Estado español y de Italia, abierto en un futuro a otras cooperativas de la UE.

¿Qué dimensión tendrá?

En 2013 tendría 50.000 personas y entidades socias, y más de 1.000 millones largos de ahorro. Una estructura bancaria ya no insignificante. En el Estado hay cajas más pequeñas. Fiare quiere llegar con 5.000 personas y entidades socias por lo menos y con 5 millones de capital social y 2.500 socios. Este proceso nos abre las puertas a las cuentas corrientes, domiciliaciones bancarias, tarjetas, lo que nos permitirá reforzar la estructura de oficinas y actuar como banca por internet, lo que nos aportaría aumentar el volumen de operaciones. Extenderemos nuestra base social, que en la actualidad son 1.700 clientes de ahorro, pero tenemos 2,000 asociados. Ese desfase tiene que ver con que no tenemos oficinas en muchos puntos, pero con la fusión quedará más resuelto.

Desde su punto de vista ¿hasta dónde llegará la crisis actual?

Un elemento significativo de la situación es la incertidumbre vinculada a la fragilidad de la escena política. Ahí reside el problema. Es una incertidumbre que no sabes lo que va a pasar e intuyes que hay agentes relevantes con capacidad de decisión que están apantallados de nombres genéricos como los mercados. Pero no hace falta ser sagaz para darse cuenta que hay una fragilización social del riesgo, porque el colapso económico generalizado se puede transmitir a todos países europeos.

En medio de este problema, ¿cómo aguanta Fiare?

Transmitimos con claridad lo que tiene que ser, lo que queremos ser, es decir un circuito consistente de intermediación crédito. Consistente quiere decir que el propio circuito tenga las menores interferencias externas, que no haya un drenaje de fondos hacia la esfera especulativa, que te lleva a un lugar donde no se sabe lo que va a ser de ti. La realidad demuestra que estamos creando ese circuito sólido. Actuamos en el eje cultural, que es imprescindible. Las personas y organizaciones que acceden a este campo tienen hecha la digestión social sobre este tema. Es gente que viene sabiendo, que tiene elementos de renuncia a la maximización de beneficios cuando te acercas a la entidad financiera. Que tiene que ver con elementos de solidaridad, de donación. Esa es nuestra base social y, desde luego, estamos muy satisfechos.

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