Entrevista a Ugo Biggeri, Presidente de Banca Popolare Etica

Entrevista publicada en el diario Expansión el 5 de marzo de 2o12. (Documento en pdf)

Banca Popolare Etica nació hace 13 años en Italia, opera como cualquier entidad financiera salvo que únicamente financia iniciativas socio-económicas con fines sociales y medioambientales con los recursos de sus ahorradores. Precisamente por ello, sus principios se basan en la transparencia, derecho de acceso al crédito y eficiencia. Su presidente Ugo Biggeri ha visitado Euskadi para participar en el Seminario Internacional del Cuarto Sector, organizado por Innobasque, y también para avanzar en su acuerdo de fusión con Fiare, el proyecto de banca ética surgido en el País Vasco en 2003, que permitirá a la entidad italiana expandir su proyecto en España.

Banca Popolare Etica nació en 1999, mucho antes de la crisis financiera, ¿en qué medida se ha visto afectada?
La crisis no ha parado un crecimiento que ya estaba siendo fuerte, ya que desde 2008 hemos duplicado nuestro volumen. Quizás incluso nos ha podido favorecer. Hemos cerrado 2011 con un 24% más de crédito y un 12% más de ahorros. Somos competitivos, aunque de una manera diferente al resto de entidades. En Banca Etica se da un interés bajo, pero también el coste es menor para quien accede al crédito.

¿La crisis ha sido, entonces, un empujón para la entidad?
Quizás sí, porque antes solo el ahorrador responsable se preguntaba dónde iba su dinero, y hoy se lo cuestiona mucha gente. Los ciudadanos han comenzado a pensar que quieren unos bancos más cercanos, democráticos, transparentes, y que no solo tengan una rentabilidad económica, sino también social. El movimiento Ocupa Wall Street ha hecho pública una lista de lo que pediría a una banca alternativa, y esas reflexiones ya nos las hicimos en 1994 cuando nació la idea de Banca Etica.

Su objetivo es dirigir el ahorro hacia iniciativas sociales. ¿Están aumentando las peticiones de financiación?
Sí, porque el resto de los bancos da menos crédito. En Europa se piensa que la economía del tercer sector, la que tiene una finalidad social y ambiental, es una economía marginal, pero esto no es cierto. En Italia supone el 5% del PIB, e imagino que en España será similar. Banca Etica trabaja con este sector y seguimos en pie, porque no hablamos de beneficencia, sino de empresas con actividad económica que crean un valor social. Quizás sea frágil en cuanto que tiene poco patrimonio, sueldos bajos o actividades en sectores que no se consideran estratégicos, pero es más resistente en tiempos de crisis. Si un empresario pierde un año tras otro, cierra, mientras que una empresa con finalidad social, al no perseguir una rentabilidad, en situaciones de dificultades económicas sigue adelante. Nuestros fallidos no llegan al 1%, mientras que la media de la banca en Italia es del 5,8%. Esto indica que son mejores deudores que aquellos de la economía tradicional.

Algunos argumentos de la banca ética los está asumiendo en su comunicación la banca comercial: transparencia, participación, solidaridad. ¿Cree que es una nueva forma de operar o marketing?
Es un indicador positivo porque quiere decir que sus clientes lo están demandando. Pero también habría que examinar cada caso, porque podrían ocultarse estrategias de márketing, ya que todos los bancos no son iguales. En Estados Unidos y en Gran Bretaña se está desarrollando el movimiento move your money, que promueve mover el dinero de los grandes bancos a los credit junior, cooperativas de crédito y entidades territoriales. En Italia, como en España, hay bancos que operan en los mercados internacionales y otros que financian actividades locales. Si un banco quiere distinguirse del resto con inversiones locales es positivo, pero no es banca ética. La transparencia es importante: cómo se hacen las inversiones, dónde van, incluso las cifras macro, pero normalmente todo esto casi nunca se ve. La banca ética no va contra el sistema, sino que se preocupa para que las decisiones que hay detrás del ahorro sean lo más claras posibles.

Innobasque ha promovido el Consorcio del Cuarto Sector que entiende la economía teniendo en cuenta fines sociales. ¿Es un paso hacia un nuevo modelo económico?
Desde luego es un paso, pero vivimos en un momento contradictorio. Un ejemplo es Basilea III, que es una victoria de las entidades que han causado la crisis, desplazando a quienes se ocupan de innovación y de economía real. Los bancos se animan a invertir en los mercados financieros, en vez de centrarse en el crédito, porque reduce el riesgo, absorbe menos patrimonio y atenúa los controles de vigilancia. Si se hacen las reglas así, es un desastre. Pero el aspecto positivo es que por fin se ha empezado a hablar de la responsabilidad de la empresa, que o se hace para bien o no tiene sentido. Estas formas de relación entre la economía sin ánimo de lucro y la tradicional avivan el espíritu innovador, redescubren el valor de las relaciones y es una posibilidad de desarrollo interesante. La economía del cuarto sector tiene ventajas, pero también un inconveniente, que si no eres serio, antes o después caerás. Por ejemplo, Banca Etica tiene una vulnerabilidad mayor frente a otras entidades. Si un gran banco invierte en armas nucleares, no tendrá ningún castigo de sus clientes porque seguramente la mayoría ni lo sepa. Pero si una banca que quiere ser ética y transparente se equivoca al hacer una financiación o inversión, su reputación se pone en entredicho.

¿La posible fusión con Fiare supondrá la expansión de Banca Etica en Europa?
Fiare ha elegido Banca Etica y hay un contrato de agencia firmado por el cual cuenta ya con 3 millones de capital social, 30 millones en captación de ahorros y 23 millones de crédito concedidos. Que llegue a ser una actividad real bancaria en España va a depender de cómo lo vean los socios. En unos meses lo podremos decir. Para Banca Etica es una oportunidad de expansión y para Fiare poder comenzar con alguien que ya funciona, porque hoy en día es muy duro crear un banco.

Preside una entidad financiera, ¿qué opina de la limitación de las retribuciones a los directivos de bancos que hayan recibido ayudas?
Muy positivo. En las finanzas éticas, de media, hay una relación de 1 a 10 en salarios entre un empleado y el consejero delegado. En Banca Etica, la relación es de 1 a 5. Mientras que estamos acostumbrados en el resto de entidades a unos niveles de 1 a 1.000. El director general de Banca Etica cobra 130.000 euros brutos y mi retribución es de 70.000. Es diferente al resto de los bancos, pero más que suficiente para vivir.

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